Manual de usuario
MazOs lee tu correo, mira tu agenda, busca en tu Drive y tu Notion, analiza los documentos que le mandas y te contesta por WhatsApp o Telegram. No hay app que instalar ni panel que aprenderse: hablas y trabaja.
Antes de empezar
El resto del manual son pasos. Esto es el mapa.
Uno
Le escribes como a una persona: "busca el contrato de Norvent", "pásame la tesorería de julio", "escribe a Marta y adjunta el informe". Si le falta un dato, lo pregunta.
Dos
Cada herramienta que conectas queda asociada a tu número. MazOs entra a tu correo con tu permiso y solo al tuyo. Puedes desconectar cualquiera cuando quieras.
Tres
Le puedes dejar encargos con fecha: "avísame mañana a las 9", "todos los lunes mándame el resumen". A la hora acordada te escribe al chat donde se lo pediste.
Paso uno
Alguien de tu equipo te da de alta desde el panel con tu nombre y tu correo. El sistema devuelve
un enlace único, del tipo tu-panel.com/invite/8f3c2a91.
Ese código final es tu identidad en MazOs: sirve para abrir tu panel y también para activar el asistente en el chat, más adelante.
Guarda el enlace en favoritos. Vas a volver a él cada vez que quieras conectar o desconectar una herramienta.
Nueva invitación
Lo hace tu administrador, una sola vez.
Enlace para Marta
tu-panel.com/invite/8f3c2a91
Lo que ve tu administrador. A ti te llega solo el enlace.
Paso dos
Abres el enlace y escribes tu número de WhatsApp con el código de país.
Ejemplo: +34 611 22 33 44. Sin el prefijo el formulario no lo acepta.
Ese número es tu identidad dentro del sistema: todo lo que conectes después queda colgado de él. Por eso un número pertenece a una sola persona; si ya está en uso, te avisa al guardar.
Tu acceso está listo
Para empezar, escribe tu número de WhatsApp.
Incluye el código de país. Ejemplo: +34 611 ...
Un formulario, un botón, y ya estás dentro del panel.
Paso tres
El panel es una parrilla de tarjetas. Cada tarjeta es una herramienta y se conecta de una de estas dos maneras. Vale la pena saber cuál es cuál, porque es la confusión más habitual.
Con enlace (Google, Outlook, Slack, X, LinkedIn): pulsas, aceptas los permisos en la web del proveedor y vuelves al panel con la tarjeta en verde.
Pegando un código (Notion, Oura, Granola): generas una clave dentro de esa herramienta y la pegas en el panel. Aquí no hay pantalla de permisos, así que no busques un enlace: no existe.
Conecta tus herramientas
Hola, Marta. Elige qué quieres activar primero.
Google va por permisos. Oura va por código pegado. Dos caminos, misma parrilla.
| Herramienta | Cómo se conecta | Qué desbloquea |
|---|---|---|
| Enlace de permisos | Gmail, Calendar, Drive, Sheets y Docs. Puedes conectar varias cuentas. | |
| Outlook | Enlace de permisos | Correo, calendario y OneDrive de Microsoft 365. |
| Notion | Pegar token | Buscar y escribir en tus páginas y bases de datos. |
| Slack | Enlace de permisos | Leer y escribir en los canales de tu espacio. |
| Enlace de permisos | Consultar tu red y publicar en tu feed. | |
| X | Enlace de permisos | Leer, buscar y publicar, también con imagen o vídeo. |
| Granola | Pegar clave | Notas y transcripciones de tus reuniones. |
| Oura | Pegar token | Sueño, readiness y actividad de tu anillo. |
| Carpeta de Drive | Compartir la carpeta | Búsqueda sobre los documentos del negocio. |
| Resumen de reuniones | Interruptor del panel | Un aviso con lo que tienes en la próxima hora. |
Las tarjetas conectadas se ven en verde y con la etiqueta "Conectado". Desde ahí también se desconectan.
Paso cuatro
Falta el paso que lo enciende todo: decirle al asistente que ese chat eres tú. Se hace desde el panel, con la tarjeta del canal que prefieras.
WhatsApp. Pulsas la tarjeta y se abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito
(Hola, mi token de acceso es ...). Solo tienes que enviarlo. Te contesta y ya estás dentro.
Telegram. Pulsas la tarjeta y se abre el chat del bot con
/start tu-código preparado. Envías y listo.
/vincular para que compartan la misma conversación.El mensaje viene escrito desde el panel. Tú solo pulsas enviar.
Paso cinco
A partir de aquí no hay menús. Escribe lo que necesitas, en lenguaje normal, como se lo dirías a alguien del equipo. Puedes mandarle un PDF, un Excel, una foto o un audio y trabajar sobre eso.
Devuelve la respuesta en el chat, y cuando el resultado es un entregable (un informe, una planilla, un panel de gráficos) te lo manda como archivo adjunto.
Cuatro encargos reales, seguidos, en el mismo chat.
Repertorio
Copia cualquiera de estas frases tal cual. Sirven de arranque hasta que le cojas el tono.
No todo cabe en un mensaje. Cuando el resultado es un documento, MazOs lo construye con plantilla propia y te lo manda como archivo al chat, listo para reenviar.
Correos. Le dices "escribe a Iberdrola pidiendo la factura de mayo" y redacta el correo entero (asunto, petición al principio, cierre y firma) y lo envía desde tu cuenta. Distingue copia de copia oculta, y busca la dirección del destinatario si no la tienes.
Documentos. Word para informes, propuestas, memos y actas. Excel para tablas, modelos y sensibilidades, con formato contable. PDF para lo que va cerrado al cliente, con portada, gráficos y numeración.
Gráficos y paneles. Un panel HTML con indicadores, gráficos, tablas que se ordenan y leyendas que filtran. Se lee entero aunque lo abras en el visor del móvil, y en el navegador es navegable.
Páginas publicadas. Y si prefieres un enlace antes que un adjunto, lo publica como página web y te devuelve la dirección. Eso tiene sección propia aquí debajo.
Formatos que sabe producir
El archivo llega al chat. El enlace, cuando lo pides, llega debajo.
Un adjunto en el móvil se abre mal, se pierde en la conversación y no se puede reenviar con elegancia. Por eso MazOs también publica: te devuelve una dirección que se abre en cualquier navegador, sin descargar nada.
Le sirve para paneles con datos, informes visuales, landings, one-pagers, páginas de onboarding o una web informativa. Se lo pides con "pásamelo por enlace" o "publícalo". Si va a tardar, te avisa antes por el chat y te manda el enlace al terminar.
El enlace no cambia. Dile "actualiza la página del informe con los datos de agosto" y quien la tenga guardada verá la versión nueva en la misma dirección.
Puedes pedirle el inventario ("¿qué páginas tengo publicadas?") y darlas de baja ("quita la de Acme de internet"). Cada persona ve solo las suyas: si alguien recibe un enlace tuyo, no puede subir un nivel y descubrir las demás.
Antes de publicar pasa una revisión automática de calidad: si el contenido solo se ve cuando el navegador ejecuta JavaScript, si faltan imágenes o falta la etiqueta de móvil, no se publica. Es lo que evita el clásico enlace que abres en el teléfono y aparece en blanco.
La misma página en el navegador y el enlace llegando al chat.
La conversación no es solo texto. Puedes soltarle en el chat un archivo, una foto, una nota de voz, un vídeo o un enlace, y trabaja sobre eso sin que tengas que explicarle el formato.
Con una nota de voz te avisa de que la está transcribiendo y luego actúa sobre lo que dijiste, igual que si lo hubieras escrito. Un vídeo lo ve entero, imagen y audio incluidos. Una foto de una factura le basta para sacarte las cifras.
Con enlaces hace lo propio: de un vídeo largo o un podcast te saca la transcripción y el resumen; de una publicación de X, el contenido real, que no se puede leer sin sesión.
Le mandas · te devuelve
Todo esto entra por el mismo sitio: el chat.
Pedirle "resúmeme el correo" y que te devuelva una lista es poco útil: sigues teniendo que hacerlo todo tú. Lo que hace MazOs es convertir la bandeja en acciones propuestas.
Repasa lo que está sin leer y lo clasifica en cuatro: lo que pide respuesta, lo que es una propuesta de reunión, lo que trae adjuntos y lo meramente informativo. Y por cada cosa te ofrece un paso concreto que se contesta con un sí: ¿te preparo el borrador?, ¿lo agendo?, ¿guardo la factura en Drive?
Nada sale sin tu visto bueno. El borrador se queda en tus borradores, sin enviar. El evento no se crea hasta que dices que sí. Los adjuntos los lee siempre, pero solo los archiva si se lo confirmas.
Funciona de dos maneras. Cuando tú preguntes ("¿qué tengo sin contestar?"), desde el primer día con el correo conectado. Y solo: un chequeo cada pocos minutos que, si ha entrado algo nuevo sin leer, te manda el repaso sin que lo pidas, y que no te repite un correo del que ya te avisó.
Cuatro correos, cuatro etiquetas, una respuesta tuya de tres palabras.
Lo que más se nota con el tiempo no es lo que le pides, es lo que ya no tienes que pedir. Cualquier encargo puede tener fecha y hora, y repetirse: cada día, cada semana, cada mes o cada X horas.
Se lo dices en la misma frase: "todos los lunes a las 8 mándame el resumen del correo". A esa hora te escribe por el chat donde se lo pediste, con la respuesta hecha, no con un aviso de que toca hacerlo.
También sirve para lo puntual: "avísame el jueves a las 8 antes de la llamada con Ferrer". Y puedes preguntarle qué tiene pendiente contigo o cancelar lo que ya no aplique.
Un día cualquiera
Cada tarjeta es una frase que le dijiste una vez.
Cuando todo pasa por el mismo chat, un cliente se mezcla con la contabilidad y con el viaje del mes que viene. Los grupos resuelven eso: cada grupo es un hilo aparte, con su propia memoria, separado de tu chat directo.
Lo creas desde el chat con /new cuentas. Truco que ahorra un paso: escribe el comando
y tu primera petición en el mismo mensaje, en dos líneas. Crea el grupo, te confirma
en el chat directo y responde ya dentro del grupo nuevo.
Aparece en tu lista de WhatsApp como "Mazos - cuentas". Dentro trabaja con tus mismas herramientas y te conoce igual, pero lo que hablasteis en el grupo se queda en el grupo.
También puedes crearlo tú a mano: creas el grupo, añades el número del asistente y ya está. Queda vinculado con el primer mensaje.
/vincular, que hace
justo lo contrario que un grupo.Para cerrarlo, escribe /close dentro del grupo: se despide, deja de responder
y se sale. El grupo se queda en tu lista hasta que lo borres tú.
Un mensaje, dos líneas: el grupo nace y la respuesta ya cae dentro.
La pregunta cara de cualquier negocio es "¿quién de los míos conoce a alguien en esta empresa?". MazOs la contesta cruzando tu red real, la que sale de tu correo y de tus contactos de LinkedIn, contra la empresa a la que quieres llegar.
Se lo pides tal cual: "¿quién de mi red puede presentarme a Acme?". Te devuelve los candidatos ordenados, y con cada uno el porqué: si el contacto es directo, por quién pasa la vía, y cómo de sólida parece la relación según cuántas veces aparecen juntos en tu propio historial.
Y no se queda en el listado: redacta el correo de presentación y lo deja en borrador, indicando desde qué cuenta saldría. Se envía cuando tú lo dices, nunca antes.
Cada intro queda registrada con su estado (propuesta, enviada, con respuesta, cerrada o descartada), así que puedes preguntarle "¿cómo van mis intros?" por el chat, o verlas todas en el panel web.
Cómo encuentra la vía
Dos caminos posibles, uno sólido. El que no lleva a ningún sitio también te lo dice.
Para quien vive en los números
Si trabajas con deals, carteras o mercados, cada uno de estos arranca un entregable completo, no una respuesta suelta. Escribes el atajo y te va pidiendo lo que le falte. Y si no te acuerdas del nombre, se lo pides con palabras y él elige.
Ejemplo: /ic-memo monta el memo de comité entero. /lbo, el modelo con retornos.
Lo que se nota a la semana
Memoria
Guarda un perfil tuyo y lo hablado estos días. No hace falta recordarle quién eres, a qué te dedicas ni de qué iba el asunto de ayer.
Hilos
Lo del grupo se queda en el grupo. Tu chat directo no se contamina con el tema de un cliente concreto, y al revés.
Hora
Las horas que dices y las que te devuelve van en tu zona horaria, también cuando programas un aviso desde otro país.
Cortesía
Si un encargo va a llevar rato, te lo dice y sigue trabajando. No te deja mirando el chat sin saber si te ha leído.
Varias cuentas
Puedes conectar varias cuentas de Google y de Outlook a la vez. Busca en todas y envía desde la que marques por defecto.
Dos móviles
Con /vincular, el móvil de empresa y el personal (o Telegram) continúan
el mismo hilo. Empiezas en uno y sigues en el otro.
Chuleta
Todo lo demás es conversación. Estos se escriben tal cual en el chat.
| Escribes | Qué hace | Cuándo se usa |
|---|---|---|
/vincular |
Te devuelve un código de vinculación. | Desde el chat que ya funciona, para sumar otro. |
/vincular CÓDIGO |
Une este chat al anterior: comparten conversación y contexto. | Desde el móvil nuevo o desde Telegram, pegando el código. |
/desvincular |
Separa este chat del grupo y le devuelve su propia conversación. | Cuando quieres volver a tenerlos independientes. |
/new nombre |
Crea un grupo de WhatsApp llamado "Mazos - nombre", contigo y el asistente dentro. Si añades una petición en la línea siguiente del mismo mensaje, la responde ya dentro del grupo. | Para separar un tema, un cliente o un proyecto en su propio hilo. |
/close |
Cierra el grupo desde dentro: se despide, deja de responder ahí y se sale. | Cuando el tema se acabó. También vale /cerrar. |
/reset |
Empieza la conversación de cero, sin el contexto acumulado. | Cuando se ha quedado enganchado con un tema anterior. |
Solo WhatsApp puede crear grupos. En Telegram, /new te responde que no está disponible.
Si algo falla
El enlace caduca a las 48 horas de crearse. Pide uno nuevo a quien te dio de alta; el antiguo no se reactiva.
Cada número pertenece a una sola persona. Si el tuyo aparece ocupado, avisa a tu administrador para que libere el registro anterior.
Falta activar el canal. Vuelve al panel, pulsa la tarjeta de WhatsApp y envía el mensaje que aparece ya escrito, con tu código dentro.
Es normal: el panel se abre con tu enlace más tu número. Es la comprobación de que eres tú.
El permiso caducó o se revocó desde el proveedor. Entra al panel, desconecta esa tarjeta y vuelve a conectarla. No se arregla solo con esperar.
Correcto, no lo tienen. Esas se conectan generando una clave dentro de la propia herramienta y pegándola en el panel.
Añade el número nuevo desde el panel y, desde ese móvil, envía /vincular con el código que te da el chat antiguo. Los dos comparten la misma conversación.
El grupo está pensado como conversación privada entre el asistente y tú. Si lo que quieres es
que dos chats tuyos compartan el mismo contexto (el móvil y Telegram, por ejemplo), usa /vincular.
Las páginas publicadas no llevan contraseña. Si el contenido es sensible, pide el archivo adjunto en lugar del enlace, o avisa a quien lo reciba de que no lo reenvíe.
Díselo en el chat, en la misma conversación: "no era ese contrato, el de 2024". Corrige sobre lo que ya tiene en contexto, no hace falta repetir el encargo entero.